Batería recargable de iones de litio producida por un brazo robótico
RENOVAL 2 concede ayudas para la fabricación de diferentes tipos de equipos y componentes renovables: baterías, tecnologías vinculadas a la red eléctrica, energía éolica, hidrógeno renovable, solar fotovoltaica, bombas de calor, eficiencia energética y descarbonización
El programa contribuirá a garantizar la seguridad energética, aumentar la competitividad y descarbonizar la industria en España, en línea con el Pacto por una Industria Limpia impulsado por la Comisión Europea
Los proyectos se distribuyen por 12 comunidades autónomas y el País Vasco aglutina una de cada cuatro actuaciones
España es un país exportador de tecnologías energéticas de cero emisiones y ya fabrica la totalidad de los componentes necesarios para un aerogenerador y más del 60% de los componentes de las instalaciones de fotovoltaica
30 de junio de 2026. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha asignado más de 162 millones de euros a 40 proyectos para la producción nacional de tecnologías limpias y sus componentes clave, con el objetivo de reforzar la cadena de valor industrial en España en el ámbito de la transición energética.
A través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), el MITECO ha aprobado la resolución definitiva del programa RENOVAL 2, que concede ayudas a proyectos de fabricación de diferentes equipos y sistemas de energías renovables; desde baterías y otros componentes relacionados con el almacenamiento (11 proyectos) hasta tecnologías vinculadas a la red eléctrica (10), pasando por los destinados a la producción de componentes y equipos de energía eólica y renovables marinas (7), de hidrógeno renovable (5), de solar fotovoltaica (3), de bombas de calor (2) y de eficiencia energética (1) y descarbonización (1).
Con esta convocatoria de ayudas, dotada con fondos NextGenEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), España desarrollará nuevas capacidades tecnológicas e industriales con el fin de garantizar la seguridad energética, aumentar la competitividad y descarbonizar la industria. Unos objetivos en línea con los principios del Pacto por una Industria Limpia impulsado por la Comisión Europea.
Los proyectos con ayudas concedidas se distribuyen por 12 comunidades autónomas. El País Vasco aglutina el 40% de las iniciativas con 16 actuaciones, mientras que Andalucía y la Comunidad Valenciana cuentan con 4 proyectos cada una y Castilla y León y Galicia con 3. También se desarrollarán actuaciones en Canarias (2), Navarra (2), Aragón (2), Castilla-La Mancha, Madrid, La Rioja y la Región de Murcia.
RENOVAL 2 permitirá la creación de nuevas instalaciones industriales de fabricación de equipos de tecnologías limpias y sus componentes esenciales y la ampliación de la capacidad de centros existentes a través de la implantación de nuevas líneas de producción y la reconversión de industrias para fabricar equipos y elementos que anteriormente no estuvieran en producción.
Gran fábrica de baterías en Navarra
La mayor cuantía de ayudas (81 millones de euros) irá destinada a la construcción de una gran fábrica de sistemas de almacenamiento energético en baterías (BESS) y celdas impulsada por Hithium Spain Innovation en la localidad navarra de Galar. Con 405 millones de inversión, creará 700 empleos directos en la zona y tiene previsto comenzar la producción el año que viene.
También se han otorgado importantes ayudas a sendos proyectos en Vitoria-Gasteiz para fabricación de cables subterráneos de media tensión y el ensamblaje de nacelles (estructura situada en la parte superior de la torre de un aerogenerador), así como a un innovador centro de producción de tecnologías de hidrógeno en Huelva y a la ampliación de una planta de componentes de tecnología solar fotovoltaica en Llíria (Valencia).
Los beneficiarios podrán solicitar ahora un anticipo que se considerará como pago a cuenta y será como máximo el importe de la ayuda total concedida. Asimismo, está previsto que los proyectos de inversión puedan recibir ayuda de otros programas e instrumentos de la Unión Europea, siempre que dicha ayuda no cubra el mismo coste. El plazo máximo para la realización de las actuaciones objeto de ayuda es de 48 meses desde la fecha de la resolución.
Además de los criterios económicos, se han valorado positivamente los proyectos que incluyan criterios estratégicos, sociales y ambientales como la reducción de vulnerabilidades, la creación de empleo o la reducción de la huella de carbono por transporte, entre otros.
Potencia renovable
El programa de ayudas fortalecerá el liderazgo de España en las tecnologías limpias. Nuestro país se ha situado como una de las potencias en la generación de energía renovable y además cuenta con un ecosistema industrial en torno a la cadena de valor de las renovables que es puntero a nivel europeo y mundial. Podemos fabricar ya en nuestro país más del 60% de los componentes de la cadena de valor solar y casi el 100% de la eólica, y somos exportadores en estas tecnologías.
Sin embargo, existen determinados componentes o elementos de esa cadena de valor donde, tanto España como Europa, tienen una elevada dependencia de terceros mercados. De ahí la importancia de apoyar no solo el despliegue de la transición energética, sino también de nuevas capacidades industriales, objetivo de esta convocatoria de ayudas.
Segunda convocatoria a la cadena de valor
No es la primera iniciativa para reforzar la fabricación de tecnologías limpias en España. Ya el año pasado, el MITECO otorgó 296 millones de euros a 33 proyectos de fabricación de equipos y componentes esenciales para el desarrollo tecnológico e industrial de las energías renovables en España. Con RENOVAL 2 se amplió significativamente el tipo de actuaciones subvencionables para abarcar todo el ámbito de transición energética.
Ambas convocatorias de cadena de valor industrial renovable se enmarcan en el Componente 31, «Capítulo REPowerEU», del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), y contribuirá a los objetivos asociados a la misma, de acuerdo con la normativa reguladora del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) a nivel nacional y europeo.
