CAPITULO 2 “LA PSICOLOGA” 1 CASA MANUELA. SALON. INT. MAÑANA La cámara enfoca a Manuela y Sole, ordenando las figuras de decoración. SOLE ¿No exageras un poco? ¡Mira que recurrir a tu sobrina la psicóloga para que cure a Paco! Que no es el primer hombre al que dejan plantado en el altar. MANUELA Paco, él sólo, no se recupera en la vida. Y como Vero va a venir a vivir aquí. Suena tres veces el timbre. Manuela va a abrir y vuelve al salón con VERO. VERO (mirando de arriba a abajo a Manuela) ¡Cuanto tiempo sin verte, tía! Estás más chupada pero igual de vieja. MANUELA Tu tampoco has cambiado. Siempre serás mi víbora…, quiero decir, mi sobrina preferida. (a Sole) Esta es Sole. SOLE (dándole la mano) Soy la vecina, aunque me paso mas tiempo aquí que en mi casa. Me han dicho que te vas a venir a vivir aquí una temporadita. Seguro que nos llevamos bien. VERO (mientras se sienta en el sofá) Depende de cómo vistas. Es que soy muy pija, ¿sabes? Bueno, ¿y cuál es el problema de Paco? También se sientan Sole y Manuela, pero cuando cae en el sofá, Manuela se da cuenta que hay una luz abierta y vuelve a levantarse para apagarla. MANUELA Uff. Este Paco se deja todas las luces encendidas. Vero, ¿no habrá algún remedio? VERO (riéndose) ¿Me has llamado porque tu hijo se deja las luces encendidas? SOLE También se deja la tele encendida por la noche! Pone la calefacción a todo meter en invierno, y el aire acondicionado en verano… Con más de un Paco, el mundo se queda sin energía. VERO (atónita) ¡Es una mala costumbre! Pero, no sé si tanto como para recurrir a una psicóloga. SOLE En realidad, Manuela te ha llamado por lo de la boda. A Paco le plantaron en el altar y... VERO ¿Y tiene un trauma? MANUELA No, tiene a su ex metida en la cabeza. VERO Y yo se la tengo que sacar. MANUELA Y convencerle para que se case con Sole. VERO mira a Sole, y ésta se ruboriza. VERO (mirando a las dos, sorprendida) Pero, ¿tu que quieres? ¿Una psicóloga o una casamentera? MANUELA (sacando un fajo de billetes de la cartera) ¿Alcanza con esto? VERO (abalanzándose a por el dinero, y contando los billetes con avaricia) Celestina era una aprendiz a mi lado. Ve fijando fecha para la boda. Les caso, vaya que si les caso. 2 TRANSICIÓN. APAGA LA LUZ 3 SALON INT TARDE Paco está tumbado en el sofá. VERO está a su lado sentada en una silla con una libreta, como en una sesión de psicoanálisis. Paco, un poco asustado, mueve la cabeza mirando a todos los lados. VERO Comencemos la sesión, primo. Tu madre dice que estás mal desde la boda. PACO (desesperado) La que está mal es ella. Ahuyentó a mi ex y está empeñada en que me case con la vecina. VERO (anotando en su libreta, hablando para sí) Ataque a la madre. Complejo de Edipo con ramificaciones freudianas. PACO ¿Complejo? Pero si es muy simple: ¡No soporto a mi madre, no la soporto! VERO (anotando en la libreta) Trauma cognoscitivo con reminiscencias infantiles. PACO (ya un poco preocupado) ¿Tengo todo eso? Parezco Woody Allen. ¿Y tiene cura? VERO Bueno, tienes dos opciones: 50 sesiones de psicoanálisis o la solución de urgencia. PACO ¡La de urgencia, la de urgencia! VERO Es un remedio muy antiguo pero muy efectivo: se llama pasta. Tu madre me paga muy bien las sesiones ¿sabes? PACO (cayendo en la cuenta) Tranquila, que yo te pagaré mejor. PACO se incorpora del sofá, saca la cartera y le da cuatro o cinco billetes. VERO asoma la vista a la cartera y le reclama más hasta que lo despluma completamente. Paco sacude la cartera para que vea que ya está vacía. VERO (mientras se guarda los billetes) Ya estas curado. PACO ¿Y que le digo a mi madre? VERO Muy fácil. No hables de tu ex y se un poco amable con tu vecina. (riéndose mientras se dirige a la salida) Ah, Paco, y apaga las luces, que en eso tienen razón. FIN (escrito por Luis Hernández/Co.eficiente)