Mejora de la eficiencia energética en Parques Nacionales.

El Organismo Autónomo Parques Nacionales (OAPN) ha firmado un Protocolo de Colaboración con el IDAE para la realización de actuaciones de eficiencia y sostenibilidad energética en la Red de Parques Nacionales y Centros y fincas adscritos al citado Organismo. 

Con este protocolo de colaboración, se pretenden llevar a cabo actuaciones conjuntas en las instalaciones, maquinaria y edificios vinculados al OAPN y conjunto de la Red de Parques Nacionales con el fin de cumplir con las directrices europeas y españolas en el ámbito de la eficiencia energética y el empleo de energía procedente de las fuentes renovables. En concreto, las actuaciones a desarrollar se enmarcarán en la mejora de la eficiencia energética en relación con el alumbrado exterior y la posible contaminación lumínica, la implantación de técnicas de agricultura de conservación y mantenimiento de cubiertas vegetales, la introducción de fuentes naturales y renovables de energía y obtención de biomasa y otros recursos naturales y la mejora de la eficiencia energética de los edificios. 

En los últimos años, la toma de conciencia por la sociedad del deterioro  medioambiental ha ido demandando actuaciones en pos de asegurar un desarrollo sostenible que preserve los recursos naturales y aumente la eficiencia energética. Este protocolo trata de dar satisfacción a esta demanda, implantando en los parques nacionales técnicas capaces de asegurar una sostenibilidad medioambiental vinculada al uso de la energía. 

Por ello se ha contemplado en el protocolo la actuación sobre las instalaciones de alumbrado exterior de cara a reducir la llamada contaminación lumínica, iluminación inadecuada o excesiva que, por su resplandor o alcance, podría tener efectos sobre la biodiversidad de la flora y la fauna nocturna, las cuales precisan de la oscuridad para sobrevivir y mantenerse en equilibrio. 

De la misma forma, las técnicas de laboreo de la agricultura convencional incrementan considerablemente la escorrentía y la erosión del suelo, mientras que  la agricultura de conservación permite que quede sobre la superficie una cubierta vegetal que, lejos de afectar negativamente al suelo, lo protege frente a la erosión y lo nutre de modo natural, fomentando el desarrollo de una estructura viva, más estratificada, rica y diversa en seres vivos tales como microorganismos, nematodos, lombrices e insectos. La gran mayoría de las especies que constituyen la fauna del suelo son beneficiosas para el campo y contribuyen a la formación del suelo, a la movilización de nutrientes y al control biológico de los organismos considerados como plagas. El análisis energético de los distintos sistemas de laboreo considera todos los factores que intervienen en el mantenimiento de la cubierta vegetal, como semillas, fertilizantes, productos fitosanitarios, etc. que junto con las características agroclimáticas de la zona, influirán en el balance energético de cada uno de los sistemas de manejo considerados. 

Con el establecimiento de un programa de obtención de biomasa en los parques naturales se diseñarán mecanismos de retirada de restos vegetales de las masas forestales y de los bosques, lo que permitirá prevenir la propagación de incendios en unos espacios naturales de alto valor natural de nuestro país. Este programa, con sus labores de clareados, podas y entresacas, desembosque y astillado propiciará el aprovechamiento energético de los residuos forestales y su aplicación como biomasa dentro de los objetivos del país en materia de energía renovables.