Boletín Electrónico del IDAE

Durante la “Conferencia Internacional sobre Biocarburantes” que se celebró en julio de 2007 en Bruselas, el presidente brasileño asumió el compromiso de organizar en su país un evento similar un año después. Fruto de ese compromiso, durante la semana del 17 al 21 de noviembre se desarrolló la “Conferencia Internacional sobre Biocombustibles” en la ciudad de Sao Paulo, capital del estado que concentra la mayor parte de la producción de bioetanol con caña de azúcar de Brasil.

Salón de la conferencia en uno de los discursos

Con 92 delegaciones nacionales y más de 3.000 delegados inscritos, la convocatoria realizada por el gobierno brasileño resultó un éxito, al que ayudó la organización paralela de una interesante feria empresarial sobre el sector de los biocarburantes en Brasil. Para aprovechar al máximo las aportaciones de todos, la Conferencia se estructuró en dos bloques principales, a los que se sumaron eventos simultáneos organizados por diversas instituciones brasileñas. El primero de esos bloques, de acceso abierto, se desarrolló durante los tres primeros días y cubrió en cinco sesiones plenarias los temas de seguridad energética, cambio climático, sostenibilidad, innovación tecnológica y mercados internacionales. El resumen de los debates mantenidos sirvió como punto de partida de la segunda mitad de la Conferencia, definida como “Segmento Gubernamental de Alto Nivel”, en el que las delegaciones nacionales presentes concretaron su visión sobre los temas tratados en las sesiones plenarias.

La Conferencia fue toda una demostración de fuerza de la posición de Brasil en el mercado mundial de los biocarburantes, que escenificó el compromiso de las instituciones brasileñas con este sector a través de la presencia de buena parte de los miembros de los gobiernos paulistano y federal, incluyendo sus máximos representantes, José Serra y Luis Inazio Lula Da Silva.

Imagen de las tuberías de combustible

La representación española en la Conferencia incluyó a representantes de la embajada española en Brasil y de la Oficina Comercial en Sao Paulo, empresas y organismos como el IDAE, la CNE o el Consejo Económico y Social. Durante los debates del “Segmento Gubernamental de Alto Nivel” compusieron la delegación nacional el Secretario General de Comercio Exterior, Alfredo Bonet, el Jefe del Departamento de Biocarburantes del IDAE, Carlos Alberto Fernández, y Juan José Buitrago, de la embajada española en Brasil. El Sr. Bonet, como cabeza de la delegación, defendió la política desarrollada por nuestro país en esta área, cuyo objetivo es alcanzar una cuota de biocarburantes en el transporte del 5,83% en 2010, así como los beneficios que para el sector se derivarían de concluir los debates de la Ronda de Doha, el impulso al desarrollo tecnológico del sector y la necesidad de conseguir un marco de sostenibilidad que sea fruto del mayor acuerdo internacional posible.

Sin una declaración final conjunta a la que remitirse, resulta obligado acudir a los contenidos de las sesiones para extraer los elementos principales del debate desarrollado esos días. La primera de ellas versó sobre Biocombustibles y Seguridad Energética, y en ella se hizo hincapié en la amenaza que supone la concentración del suministro de energía en pocos países productores de petróleo y en cómo los biocarburantes pueden contribuir a disminuir esa concentración a la vez que actúan de forma positiva sobre los precios de la energía y su disponibilidad. En especial, se destacó el papel que pueden jugar en los países en desarrollo que disponen de abundantes recursos naturales (como ejemplo se mencionó que el 88% de las tierras cultivables del este de África no tiene actualmente ningún tipo de aprovechamiento), para lo que estos países deberán superar el obstáculo que supone la escasez de infraestructuras.

La contribución actual de los biocarburantes al consumo del transporte no es despreciable (un 30% del carburante nuevo que ha entrado en el mercado durante los últimos años es ya biocarburante), sin embargo el potencial de crecimiento es muy grande (sería posible incorporar a escala global sin problemas una mezcla de un 10% de etanol en la gasolina) y en el futuro el desarrollo tecnológico permitirá ir más allá.

Vista de los vehículos

Alcanzar ese potencial precisa de un apoyo político a largo plazo, con políticas que integren aspectos como la eficiencia energética, el estudio de las externalidades y el análisis coste-beneficio, sin dejar de lado la necesaria cooperación internacional con los países y regiones del Sur.

La segunda sesión plenaria trató el tema Biocombustibles y Cambio Climático, y en ella se defendió el papel a jugar por aquellos en el combate contra este problema, que por ser global requiere involucrar también a los países en desarrollo. Impulsar en ellos los biocarburantes precisaría un mayor esfuerzo por agilizar las posibilidades que ofrecen los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), así como medidas de cooperación financiera internacional para favorecer la inversión en tecnologías innovadoras (por ejemplo, a través de fondos procedentes de la subasta de derechos de emisión en Europa). En este sentido, fue recurrente la apelación a ver la actual crisis económica y financiera como una oportunidad para cambiar las cosas a través de un “Green New Deal” que complemente los mecanismos de mercado con una activa participación pública y de la sociedad civil.

Combatir el cambio climático en el sector del transporte debe combinar medidas de ahorro energético e incentivación de tecnologías de bajas emisiones, siendo los biocarburantes la única opción factible a corto plazo, aunque sin perder de vista que su rendimiento en términos de reducciones de gases de efecto invernadero (GEI) varía mucho dependiendo de las materias primas y las rutas de producción empleadas. Un enfoque interesante en este punto es el que propone aprovechar las sinergias con otras industrias (como la de pasta de papel o de producción de carbón vegetal) o el mayor aprovechamiento energético posible (uniendo la producción de electricidad, calor y frío a la de biocarburantes) para maximizar la eficiencia en términos de reducción de emisiones de GEI.

La planificación agroecológica es un medio útil para evitar posibles efectos negativos de la expansión de los biocarburantes relacionados con cambios de uso del suelo (como ejemplo, la deforestación es el principal emisor de GEI de Brasil). Para evaluar estos existen ya herramientas y metodologías útiles, si bien la demanda de evaluar el efecto del llamado “cambio indirecto de uso de suelo” choca con graves dificultades de definición, en especial a escala internacional.

Biocombustibles y Sostenibilidad fue el tema de la tercera de las sesiones, que sirvió para exponer las múltiples dimensiones del concepto de sostenibilidad (social, ambiental y económica), que cuando se aplica al sector de los biocarburantes abarca cuestiones tan dispares como los posibles efectos sobre la degradación del suelo, el uso eficiente del agua, la biodiversidad, la seguridad alimentaria, la pérdida de biodiversidad y los cambios de uso de suelo (un tema delicado y sobre el que se dieron datos como que actualmente un tercio de las tierras de América Latina son pastizales, que en muchos casos no tienen uso alguno) y la posible deforestación, cuestiones que se complican si se añaden lo que algunos definen como “efectos indirectos”.

Una primera conclusión del debate citado fue que no todos los países están en condiciones de producir biocarburantes sostenibles, y por ello cada país debe abordar este tema desde sus condiciones particulares. En el ámbito de la sostenibilidad económica, sin embargo, hubo consenso en la necesidad de aplicar una discriminación positiva hacia la producción de biocarburantes a partir de materias primas procedentes de la agricultura familiar (fue citado como ejemplo el programa de “biodiésel social” actualmente vigente en Brasil, del cual se benefician más de 100.000 familias de zonas pobres), para lo que es preciso que ésta se pueda beneficiar de asistencia técnica y de acceso tanto a la tierra como al crédito.

Entre los mecanismos útiles para reforzar el carácter sostenible de la producción de biocarburantes se encuentran la planificación agroecológica, los sistemas de certificación y el desarrollo de criterios de sostenibilidad. La implementación de estos, sin embargo, sigue siendo un tema polémico, pues algunos los identifican como una barrera comercial no arancelaria que además discrimina a los biocarburantes frente a los carburantes fósiles, a los que no se exige este tipo de requisitos. Además, su coste puede convertirse en una barrera para que los pequeños agricultores y productores de biocarburantes puedan acceder a los mercados que van a tener la sostenibilidad como un requisito de comercialización.

El desarrollo de la cuarta sesión, Biocombustibles e Innovación, arrancó con un amplio consenso sobre la necesidad de impulsar los mercados existentes de biocarburantes como requisito para asegurar el desarrollo tecnológico del sector. Ese desarrollo da resultados, como se ha podido comprobar en Brasil tras décadas de impulso a la producción y consumo de etanol (durante los 30 años de experiencia brasileña con el etanol se ha logrado reducir a la mitad su coste de producción y aumentar su productividad en un 4% anual).

Un elemento a tener en cuenta a la hora de fomentar la I+D en este ámbito es su capacidad para extender sus efectos no sólo al sector agrícola (fertilizantes, semillas, mecanización, etc.), sino también al industrial y de servicios (especialmente alabado fue el éxito del mercado brasileño de vehículos flexibles, que ha superado ya los 7 millones de vehículos vendidos). Esta capacidad es especialmente interesante cuando de lo que se trata es de promover el desarrollo tecnológico en los países en vías de desarrollo, normalmente poco capaces de atraer fondos para estos fines.

Entre las múltiples vías de desarrollo tecnológico para el sector que fueron citadas durante la sesión destacan: generación de bioelectricidad, producción de biocarburantes con material celulósico y producción de diésel sintético a partir del azúcar de caña. Y junto a ello la oportunidad de introducir los biocarburantes en mercados como el de los autobuses o las motocicletas.

La implementación de mandatos de consumo de biocarburantes, por su capacidad de arrastre sobre el conjunto de la cadena de valor, fue citado como un ejemplo de actuación desde la iniciativa pública para promover la inversión en I+D en este sector, un aspecto en el que debe reforzarse la cooperación entre los sectores público y privado.

Resultado final de la sesión fue la propuesta de creación de un Centro Internacional de Excelencia en Biocarburantes, que se situaría en Brasil y que serviría para el intercambio de información y tecnología, en especial con los países en desarrollo.

La última de las sesiones plenarias abordó el tema Biocombustibles y Mercado Internacional. Actualmente se estima en un 10% el volumen de producción mundial de biocarburantes que es comercializado en el mercado internacional. Aumentar esa cifra requeriría de un mayor número de productores y consumidores, así como de un marco regulatorio nacional e internacional (así, se insistió en la necesidad de una especificación técnica común para conseguir que el bioetanol se convierta en una commodity) y menos barreras al comercio, ya sean arancelarias como de otro tipo (y en este punto la delegación brasileña resaltó la diferencia de tratamiento de los biocarburantes respecto al petróleo, que se mueve en un mercado libre de aranceles). Por último, y en lo que se refiere a la creación de demanda, la implementación de mandatos de uso por los gobiernos es un aspecto fundamental.

Los participantes en la sesión mostraron un apoyo mayoritario a clasificar los biocarburantes como “bienes medioambientales” dentro de las negociaciones de la Ronda de Doha (algo a lo que España se ha opuesto siempre en defensa de su sector productor), como elemento dinamizador del mercado internacional. Con este mismo objetivo, las reglas de la OMC, que algunos ven como poco compatibles con el establecimiento de criterios de sostenibilidad ambientales o sociales (las condiciones laborales en mercados como el de la caña de azúcar siguen siendo duras), podrían amparar el nacimiento de industrias de biocarburantes en países en desarrollo.

De la compleja relación entre comercio y criterios de sostenibilidad surgió la demanda de que estos sean inclusivos, transparentes, basados en el conocimiento científico y fruto de un acuerdo multilateral. Y en este contexto, los llamados “efectos indirectos” siguen siendo un contencioso (países como Reino Unido o Países Bajos han hecho de este tema y del potencial de reducción de GEI los únicos argumentos a la hora de hablar de este sector).

La insistencia en la liberalización de mercados por parte de la numerosa delegación brasileña y de buena parte de los ponentes se convirtió, de hecho, en uno de los temas recurrentes durante toda la Conferencia, cosa lógica si se tiene en cuenta su posición en el mercado del etanol y el interés comercial de las empresas brasileñas por desarrollar el mercado exterior. Sin embargo, esa insistencia tuvo una réplica interesante cuando uno de los ponentes, durante la primera sesión plenaria, desarrolló la tesis de que ante este tema caben dos planteamientos: ampliar el mercado al máximo (y para ello habría que aceptar un cierto grado de distorsiones del mercado en forma de subsidios y tarifas, pues ello permitiría incorporar a más agentes) o bien liberalizar el mercado completamente y convertirlo en un reducto de pocos actores en el que Brasil tendría un papel preponderante. No parece que esta última opción sea la más deseable si de lo que se trata es de asegurar el futuro del mercado global de los biocarburantes.

Con las sesiones concluidas, y sin que ningún país asumiera el compromiso de organizar un evento similar en el corto plazo, el presidente Lula cerró la conferencia el viernes 21 de noviembre anunciando la apertura de un proceso de consultas con los gobiernos de las delegaciones nacionales presentes dirigido a dar continuidad al trabajo desarrollado durante toda la semana en Sao Paulo.

Carlos Alberto Fernández López

Jefe del Departamento de Biocarburantes

IDAE


Evolución del consumo y la intensidad primaria y final en España y en la UE

El consumo de energía primaria en el año 2007 ascendió a 146.779 ktep, lo cual supuso un incremento del 1,84% respecto al año precedente. Por fuentes de energía, el consumo de carbón se incrementó en un 9,52% compensando la menor producción de origen nuclear, que cerró el año con una disminución del 8,35% como consecuencia de 22 paradas no programadas en las centrales nucleares. El consumo de productos petrolíferos, siguiendo la tendencia de estabilización que se viene registrando desde el año 2004, cerró el año con un ligero incremento del 0,12%, mientras que la demanda de gas natural se incrementó en un 4,31%. Por su parte, el consumo de energías renovables experimentó un incremento del 12,5% sobre el año 2006, superando por primera vez la barrera de los 10.000 ktep, y alcanzando el 6,97% de la demanda de energía primaria.

En general, cabe destacar la continua tendencia al alza en la participación del gas natural y de las energías renovables en la cobertura a la demanda energética. A ello ha contribuido positivamente el desarrollo de las infraestructuras gasistas y de electricidad, en línea con las previsiones de la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas 2002-2011, y su Revisión 2005-2011.

La intensidad de energía primaria mantiene por tercer año consecutivo el cambio de tendencia iniciado en el año 2004. En el año 2007, el incremento en el consumo de energía primaria estuvo acompañado de un crecimiento económico del 3,8%, lo que dio como resultado una reducción de la intensidad energética del 1,9%. Esta mejora de la intensidad se produce tanto por la ralentización del consumo energético como por el continuo crecimiento del PIB. En suma, la favorable evolución registrada desde el año 2004 en el citado indicador, sitúa a España en convergencia con las tendencias presentadas en cuanto a mejora de la eficiencia energética por la media de la UE-15 y los países de nuestro entorno geográfico más cercano. El análisis de indicador en términos de paridad de poder de compra adquisitivo permite una valoración más ajustada y la comparación de las tendencias en los distintos países de la UE-15. Este nuevo indicador muestra para nuestro país una cierta estabilización con una ligera tendencia a la baja, aproximándose la posición relativa al nivel de la media de la UE-15, que viene registrando mejoras interanuales de la intensidad energética de alrededor del 1% desde 1990. En general, cabe destacar que la tendencia general de los países de nuestro entorno geográfico es de clara disminución de su intensidad, destacando las posiciones de Bélgica, con el índice más elevado como consecuencia de su economía de servicios, e Italia y Reino Unido con los valores más bajos.

El consumo de energía final en 2007, excluyendo los usos no energéticos, alcanzó los 101.346 ktep, con un incremento respecto al año anterior del 3,5%. Este crecimiento obedece, principalmente a las menores temperaturas medias de los últimos meses del año con respecto al mismo periodo de 2006.

El análisis del consumo final por fuentes energéticas muestra que el consumo de carbón ascendió a 2.498 ktep, un 10,3% superior al del año 2006 como consecuencia del incremento de la demanda en los sectores de la industria siderúrgica y cementera. Por su parte, el consumo de productos petrolíferos se incrementó en un 2,1%, llegando a los 55.174 ktep, demanda que en su mayor parte (72%) fue absorbida por el sector transporte.

El consumo final del gas natural, después del descenso experimentado durante el año 2006, se ha recuperado, volviendo así a la tasa de crecimiento del 8,2% que se viene dando desde comienzos de siglo. Por su parte, la demanda eléctrica de los sectores de uso final, evidencia desde el año 2006 una cierta ralentización en su evolución, con una progresiva reducción en su ritmo de crecimiento, que en el año 2007 fue del 2,7%. Esta atenuación en el consumo eléctrico se hace especialmente visible en los sectores doméstico y terciario.

Finalmente, el consumo de energías renovables durante el pasado año experimentó un incremento del 5,3%, alcanzando así los 4.245 ktep. Este incremento estuvo liderado principalmente por el consumo de biocarburantes para transporte, y en menor medida por la demanda de energía solar térmica.

Esta evolución del consumo final, a un ritmo inferior al del PIB, se ha traducido en el año 2007 en una disminución del indicador de intensidad final del 0,28%, que por otra parte, parece consolidar una cierta tendencia a la estabilización, posicionándose así en convergencia con la media de la UE-15. Cabe notar que el descenso más acusado del 1,9% experimentado por el indicador de la intensidad primaria frente al de la final, se explica en parte por la mejora de la eficiencia en la generación eléctrica causada por la penetración progresiva de las energías renovables y el gas natural. Si bien en términos absolutos, la intensidad final de España sigue posicionándose ligeramente por encima de la de sus socios comunitarios, la corrección del indicador a paridad de poder de compra nos sitúa a un nivel similar al de la UE-15 e inferior al de países como Francia y Alemania, reflejando durante los últimos años cierta estabilización con tendencia a la baja.

Por último, cabe señalar la coincidencia de la mejora constatada a partir del año 2005 en los indicadores de intensidad primaria y final, con la fecha de la puesta en marcha de las medidas del Plan de Acción 2005-2007 de la E4. A la vista de las actuaciones emprendidas en el marco del vigente Plan de Acción 2008-2012, más ambicioso que el anterior, y del Plan de Activación 2008-2011, es de esperar que esta tendencia a la mejora continúe, especialmente como resultado de la aplicación de medidas relativas al sector edificios como el Código Técnico de la Edificación, la Certificación Energética de los nuevos Edificios y la reciente revisión del RITE, cuyos efectos serán visibles a más largo plazo.

ANÁLISIS SECTORIAL
SECTOR INDUSTRIA

Durante el año 2007, la demanda de energía final del sector industrial creció un 5,4%, en contraste con la reducción de la misma ocurrida en 2006, y por encima del 3,5% correspondiente a la totalidad de los sectores consumidores. A excepción de las energías renovables, prácticamente todas las fuentes energéticas utilizadas por este sector experimentaron incrementos significativos en su consumo. Tal fue el caso del carbón, demandado por los sectores de siderurgia y cemento, y del gas natural cuyos consumos crecieron respectivamente a un ritmo del 10,1% y 7,9%. En contraste, la demanda eléctrica y de productos petrolíferos se mantuvo estabilizada, con un crecimiento respectivo del 3,5% y 1,4%.

El aumento del consumo energético unido al menor crecimiento económico en el año 2007 de este sector (3,17%), ha supuesto un incremento del 2,16% en el valor del índice de la intensidad energética industrial. Pese a ello, desde comienzos de siglo, el sector industrial ha mejorado su intensidad energética, en promedio, a razón de cerca de un 1% de tasa interanual. La comparación de este indicador a nivel europeo evidencia unos valores superiores a la media europea, si bien parece darse una convergencia en la evolución. Por países, presentan interés Alemania, Italia y Francia con menores intensidades que la española, y por constituir un referente en la mejora de la competitividad a la que debe tender nuestra economía.

Un análisis más detallado permite concluir que la causa del mayor valor de la intensidad industrial española apunta a la rama de Minerales no Metálicos, con elevada representatividad en el consumo energético del sector, y en contraste, reducida aportación al Valor Añadido Bruto de dicho sector. Esta rama industrial, muy intensiva en energía, se encuentra muy vinculada a la evolución del sector de la construcción, sector este último en expansión desde la segunda mitad de la década de los noventa con un alto valor añadido para nuestra economía.

Se espera que las medidas emprendidas con relación a este sector en el marco del vigente Plan de Acción 2008-2012 contribuyan a reforzar el camino iniciado por el anterior Plan en la dirección de la mejora de la eficiencia energética. Así, medidas ya conocidas como la suscripción de acuerdos voluntarios entre las asociaciones representativas del sector industrial y la Administración Pública, y los Programas de Ayudas Públicas, se ven complementadas en este nuevo Plan con la realización de evaluaciones específicas de los impactos energéticos de los proyectos desarrollados en el sector industrial. Es previsible que las citadas actuaciones en conjunto ayuden a moderar la evolución del indicador de la intensidad final en industria en el periodo de ejecución del Plan.

SECTOR TRANSPORTE

El transporte se mantiene, con un 40,3% del consumo total de energía final, como el principal sector consumidor. Prácticamente, la totalidad de este consumo tiene su origen en los derivados del petróleo. Un análisis de la evolución del consumo global de este sector muestra una tendencia a la estabilización, con un incremento durante el año 2007 del 2,8%, a lo que contribuyó el incremento en la demanda de biocarburantes. Atendiendo a la desagregación del consumo por modos de transporte, se aprecia que sigue siendo la carretera el modo más intensivo en consumo, si bien presenta una leve pérdida en su participación en el consumo energético del sector, en beneficio de otros modos como el transporte aéreo y el ferrocarril.

La razón del continuo incremento en el consumo energético del sector responde al aumento de movilidad así como a los niveles de monitorización. Respecto a lo último, una particularidad del parque nacional de turismos es su creciente dieselización, a un ritmo superior al del conjunto de la UE-15. Con relación a lo anterior, es decir coincidiendo con la entrada especialmente significativa de los vehículos tipo diesel en el parque español desde finales de los noventa, se puede apreciar una tendencia a la estabilización en el indicador de intensidad del sector, que tal y como se muestra en la siguiente figura, presenta valores superiores a la media del conjunto de la UE-15. Factores diversos explican esta circunstancia, destacando entre éstos la posición geográfica española, que convierte a nuestro país en zona de paso para el tráfico de mercancías por carretera, la mayor antigüedad del parque nacional de vehículos Y el uso del vehículo privado.

Asimismo, son varios los factores que se espera que contribuyan a una evolución favorable del indicador en nuestro país, entre éstos cabe citar las mejoras tecnológicas de los motores. Con el fin de aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, dentro del Plan de Acción 2008-2012 y del Plan de Activación 2008-2011, se impulsará la renovación del parque de vehículos, destacando para este fin la aplicación de medidas de apoyo fiscal a la adquisición de vehículos más eficientes y el nuevo Plan VIVE. Otras medidas de interés, igualmente en el marco de los citados Planes de Acción y de Activación, son las relativas al uso eficiente de los medios de transporte. Por su parte, medidas orientadas al cambio modal como la puesta en marcha de los Planes de Movilidad Urbana y los Planes de Transporte en Empresas y Centros de Actividad, contribuirán a un uso más eficiente del vehículo privado, y en consecuencia, a reforzar la mejora del indicador de intensidad.

Usos diversos

El consumo de energía final de los sectores identificados bajo la categoría de “Usos Diversos” ¾ estos son los sectores Residencial, Terciario, Agricultura y Pesca¾, se incrementó el pasado año un 2,7%, con respecto al año 2006, alcanzando los 30.509 ktep . La mayor parte de este consumo fue absorbido por los sectores residencial (54%) y terciario (32%), de los que más adelante se ofrece un breve análisis. Por fuentes energéticas, destaca el crecimiento del consumo de carbón (26,4%) y gas (9,2%), como consecuencia de la mayor demanda de calefacción del último trimestre del año 2007 con respecto al mismo periodo del año anterior. Las demandas de energía eléctrica y de productos petrolíferos crecieron respectivamente a una tasa un 2,1% y del 1,5%, mientras que la demanda de energías renovables se mantuvo constante.

Por lo que respecta al sector residencial, considerando la distribución del consumo energético por usos según la información disponible del año 2005, son la calefacción (48%) y la climatización (0,6%) quienes respectivamente absorben mayor y menor consumo. El consumo de calefacción contrasta con el 67% del consumo medio europeo, lo cual se explica en buena parte por la benevolencia de nuestro clima en invierno. Se espera, sin embargo, que en lo sucesivo aumente el consumo de la calefacción, principalmente como consecuencia de la tendencia a un mejor equipamiento así como a la progresiva penetración de los sistemas individuales de calefacción centralizada, menos eficientes que los sistemas colectivos. En cuanto a la climatización, a pesar del escaso consumo energético, resulta problemática en cuanto a su repercusión en las puntas de demanda, y por tanto, en la gestión de ésta, siendo esto especialmente acusado en los periodos estivales. Se espera que los últimos avances en la legislación relativa a la edificación permitan atenuar la incidencia de este consumo.

Por otra parte, de acuerdo a la última información disponible correspondiente al año 2006, la comparación a nivel europeo del consumo energético por hogar corregido por el clima, sitúa a nuestro país como el menos intensivo energéticamente con 1,11 tep/hogar, es decir, un 35% inferior al consumo energético medio de un hogar europeo. La razón de esta diferencia obedece a causas tan variadas como a una menor tasa de equipamiento de los hogares españoles así como al escaso peso de los precios energéticos sobre el gasto de los hogares. No obstante, la tendencia en nuestro país es al alza en línea con la mejora de la renta y el progresivo nivel de equipamiento de los hogares. Esto contrasta con otros países europeos mejor equipados, que parecen presentar una moderación en la evolución de este indicador. A pesar de lo anterior, se espera que medidas como los incrementos de la tarifa eléctrica recientemente aprobado por la Orden ITC/1857/2008 se traduzca en una mayor sensibilización por parte de los usuarios domésticos, y por tanto, en un consumo más responsable, así como en una atenuación del previsible crecimiento del indicador.

Con respecto al sector terciario, el consumo energético en los últimos años parece haberse estabilizado. Atendiendo al consumo por fuentes energéticas, cabe destacar la creciente participación del consumo eléctrico en el consumo total sectorial: en el año 2007 el 61% de la energía final total demandada por el sector terciario era eléctrica. Se espera que la normativa de reciente aplicación en lo relativo a la edificación contribuya a paliar a medio plazo la demanda eléctrica en climatización e iluminación del sector terciario.

En cuanto a la evolución de la intensidad energética del sector terciario, la situación correspondiente al año 2007 muestra una mejora del 2,3%, atribuible a la disminución del consumo energético del sector en dicho año, así como a la mejora del 4,6% experimentada por la productividad en dicho año. La comparación a nivel europeo de las intensidades energéticas del sector servicios, permite contrastar la situación de España, por encima de la media de la UE-15 y por debajo de países como Bélgica y Alemania. Este hecho encuentra explicación en la importancia que tiene para España la actividad turística, que demanda más energía por unidad de producción, resultando así un sector servicios más intensivo que en otros países de nuestro entorno. Por otra parte, como ya se ha señalado, el consumo eléctrico, debido principalmente a las necesidades de climatización, es el principal componente determinante de la evolución del consumo energético de este sector. De ahí que, a diferencia de la media europea y mayoría de países europeos, especialmente los del norte, la intensidad eléctrica tenga tanta relevancia en nuestro país. Es previsible que la creciente importancia del gas natural en el consumo energético en este sector contribuya en lo sucesivo a atenuar la evolución de este indicador.

Evolución de la Cogeneración en España:

El fomento de la cogeneración de alta eficiencia sobre la demanda de calor útil representa una prioridad de carácter estratégico dados los beneficios que supone en cuanto a ahorro de energía primaria, eliminación de pérdidas en la red y emisiones evitadas, a lo que se suma la contribución a la seguridad y diversificación del suministro energético. A nivel comunitario, su importancia se refleja en la Directiva 2004/8/CE relativa al fomento de la cogeneración sobre la base de la demanda de calor útil en el mercado interior de la energía, transpuesta a nivel nacional mediante el Real Decreto 616/2007.

El objetivo de este Real Decreto es la creación de un marco para el fomento de la cogeneración de alta eficiencia basado en la demanda de calor útil y en el ahorro de energía primaria. Para ello, se prevé el análisis y evaluación del potencial nacional de cogeneración de alta eficiencia, de las barreras que dificultan su desarrollo y de las medidas necesarias para facilitar el acceso a la red de las unidades de cogeneración y centrales de microgeneración y cogeneración de pequeña escala, sumando a esto la definición de métodos de determinación del ahorro energético para las unidades de cogeneración de alta eficiencia. Asimismo, con el fin de que las estadísticas a nivel europeo sobre la electricidad producida con cogeneración sean homogéneas, establece el procedimiento de cálculo de la electricidad producida y de ahorro de energía primaria por este tipo de instalaciones. Lo anterior se recoge en una Guía Técnica, recientemente publicada, en cuya elaboración ha participado el IDAE. Ello posibilitará el cálculo del complemento retributivo en función de la eficiencia en las instalaciones con derecho al mismo, según lo dispuesto por el RD 661/2007 por el que se regula la producción eléctrica en el Régimen Especial. Este nuevo marco de fomento de la cogeneración favorecerá el cumplimiento de los objetivos del Plan de Acción 2008-2012 al 2012 de alcanzar 8.400 MW de potencia instalada de cogeneración.

En cuanto a la situación de la cogeneración en nuestro país, según la información disponible correspondiente a la Estadística 2007 de Centrales de Cogeneración, realizada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en colaboración con el IDAE, la potencia en funcionamiento a finales de 2007 alcanzaba los 6.005 MW. El balance de altas y bajas registradas durante dicho año arroja un saldo positivo de 61,6 MW, imputadas principalmente al incremento de 41,11 MW en el sector servicios y en menor medida al sector industrial, con 20,52 MW adicionales.

En términos absolutos, la nueva potencia instalada durante 2007 ha sumado un total de 123 MW. Este incremento, ha venido liderado por el sector servicios con cuatro nuevas instalaciones de potencia 42 MW. En siguiente orden de magnitud, los sectores de producción de minerales no férreos y de la industria química, han instalado respectivamente una y dos nuevas plantas, que a su vez han supuesto 10 y 33 nuevos MW de potencia añadida. Igualmente, se han registrado aumentos en la potencia instalada de los sectores de extracción, transformados metálicos y otras ramas industriales, respectivamente de 3, 7 y 28 MW adicionales. En cuanto a las bajas de potencia registradas durante el año 2007, éstas han ascendido a 62 MW, localizadas, principalmente, en los sectores papelero y textil, con una disminución respectiva de 34 y 16 MW causada por la retirada en cada uno de los sectores mencionados de 2 y 4 instalaciones. En general, estas bajas se han producido mayoritariamente en instalaciones basadas en turbinas de vapor a contrapresión y en turbinas de gas con recuperación de calor.

En el año 2007, en línea con la situación observada desde el año 2003, causaron baja 4 instalaciones de cogeneración, un número significativamente inferior a las 17 bajas registradas el año anterior. La confluencia de la reducción del número de instalaciones y del aumento de potencia instalada, lleva a un incremento del tamaño medio de las plantas en funcionamiento, alcanzando los 9,21 MW en 2007. Por sectores, destaca la potencia media instalada en cuatro ramas industriales: refinerías (52,5 MW), química (18,6 MW), papel y cartón (14,3 MW) y extracción de minerales no energéticos (11,6 MW). Igualmente, un análisis de los sectores muestra que cerca del 70% de la potencia instalada se concentra en cinco ramas industriales: la agrícola, alimentaria y de bebidas y tabaco (18,3%), las de papel y cartón (15,5%), química (16%) y las de refinerías (9,6%) y otras ramas industriales (10,2%). Destaca también, tanto por el número de instalaciones como por la potencia asociada a las mismas, el sector terciario, con un progresivo incremento en su potencia, alcanzando a finales de 2007, con 597,6 MW, cerca del 10% del total de la potencia instalada a finales de dicho año.

En conjunto, el sector industrial sigue mostrando síntomas de desaceleración, ya evidentes desde 2003. Puede afirmarse que desde entonces, el motor impulsor de la cogeneración, en lo que a nueva potencia instalada se refiere, es el sector de servicios, que en el periodo 2003-2007 ha incrementando su potencia a una tasa media anual del 12%.

Desde un punto de vista tecnológico, destacan los motores de combustión interna y los ciclos combinados, quienes conjuntamente representan el 68% de la potencia total instalada a finales de 2007. Los motores de combustión interna siguen siendo, tanto por potencia como por número de instalaciones, la tecnología líder, con un total de 463 instalaciones con una potencia asociada de 2.638 MW. Le siguen en importancia los ciclos combinados, con 41 instalaciones y 1.420 MW de potencia instalada, y en menor medida las turbinas de gas y las turbinas de vapor con respectivamente 102 y 46 instalaciones y potencia instalada de 1.092 MW y 855 MW.

Por último, la producción eléctrica en 2007 de las instalaciones de cogeneración, alcanzó los 30.141 GWh, un 4,1% superior respecto al año 2006. A este aumento han contribuido por orden de importancia los siguientes combustibles: gas de coquerías, fuel-oil, energías renovables y gas natural, cuya aportación se vio parcialmente compensada por el descenso experimentado en la producción basada en el gas de altos hornos, gasoil, gas de refinerías y hulla. En términos absolutos, cerca del 80% de la producción eléctrica total de estas instalaciones procede del gas natural, mientras que un 10% deriva del fuel oil, siendo la aportación de los restantes combustibles inferior al 4,7% producido por las energías renovables.

Pilar de Arriba Segurado

Jesús Pedro García Montes

Dpto. de Planificación y Estudios

IDAE

La Jornada internacional sobre “Producción y uso de microalgas con fines energéticos”, celebrada en el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio el pasado día 11 ha respondido al interés de más de 300 asistentes con un debate riguroso sobre la situación actual y las perspectivas de futuro de este sector, en el que han intervenido investigadores, tecnólogos, empresarios y administraciones.

Inaguración de la Jornada

A modo de conclusión se puede decir que la Jornada ha supuesto un provechoso encuentro para todos aquellos que, de una forma u otra, están interesados en el desarrollo de estas nuevas aplicaciones por su enorme impacto potencial. Ese interés, que para España es especialmente relevante por sus características geográficas y climáticas, debe ser mantenido mediante un esfuerzo continuado en el ámbito de la I+D, un campo en el que la Jornada ha demostrado que nuestro país aspira a un papel de liderazgo desde bases sólidas, algo imprescindible para que las iniciativas empresariales puedan alcanzar la fase comercial.

La Jornada fue inaugurada por el Secretario General de Energía, Pedro Marín, quien resaltó el buen momento que atraviesan las energías renovables en España, claves en el objetivo de aumentar la autonomía y seguridad energética de nuestro país contribuyendo a la vez a la reducción del déficit comercial. Y con esa misma inquietud por aprovechar las oportunidades que plantean estas fuentes de energía se observa desde la Administración el desarrollo de los avances en el campo de las microalgas, cuyo potencial para España se presume inmenso.

Salón de actos de la Jornada

En la descripción de los esfuerzos del Gobierno por promover las energías renovables, el Secretario General de Energía recordó el papel central del Plan de Energías Renovables 2005-2010, donde se recogen los objetivos de cubrir con aquellas al menos un 12% del consumo de energía en el año 2010 y de que los biocarburantes alcancen una cuota de mercado en el sector del transporte del 5,75%. Más allá del Plan, la futura Ley de Eficiencia Energética y Energías Renovables consolidará la importancia de éstas al otorgarles un carácter prioritario y estratégico.

En un horizonte temporal más amplio, Pedro Marín recordó la importancia del debate que tiene lugar en Europa acerca de la propuesta de directiva de energías renovables, que en su redacción actual supone para nuestro país asumir el objetivo de que aquellas cubran el 20% del consumo de energía final en el año 2020. Para alcanzarlo, un instrumento fundamental será el futuro Plan de Energías Renovables 2011-2020 que, incorporando el conocimiento adquirido en la reciente elaboración de los trabajos de Prospectiva energética con horizonte en 2030, profundizará en el desarrollo de áreas maduras incorporando otras nuevas como las microalgas con el objetivo de ostentar posiciones de liderazgo en el año 2020.

Yusuf Chisti, moderador de la primera sesión

Tras la inauguración, Jaume Margarit, Director de Energías Renovables del IDAE, moderó una primera sesión introductoria donde Alfredo Aguilar, Jefe de Unidad de Biotecnologías en la Comisión Europea, expuso los mecanismos de apoyo que desde la Unión Europea se ofrecen para la investigación en un área como la de las microalgas, y Yusuf Chisti, profesor de la Universidad de Massey, se ocupó de hacer un recorrido pedagógico sobre los aspectos más relevantes que afectan al cultivo industrial de microalgas y la descripción de los proyectos más significativos que se están desarrollando ahora mismo en el mundo.

La segunda sesión se centró en aspectos técnicos relevantes en las áreas de investigación con microalgas. Miguel García, de la Universidad de Sevilla, y Emilio Molina, de la Universidad de Almería, abordaron aspectos como la optimización de las condiciones que definen el entorno de cultivo o la ingeniería de los sistemas empleados para éste, y reflexionaron sobre la definición de un objetivo de desarrollo del sector a medio plazo y la necesidad de profundizar en los esfuerzos en el ámbito de la I+D. Fue una sesión muy técnica, que dio paso a otra, la última de la mañana, donde la protagonista fue la perspectiva empresarial. Enrique Espí, de Repsol-YPF, Miguel de la Parra, de Acciona Energía, y Rafael Naranjo, de Aurantia, hablaron sobre los proyectos que sus empresas están desarrollando o promoviendo en el campo de la producción de microalgas con fines energéticos.

La Jornada se completó durante la tarde con otras dos sesiones. En la primera Bryan Willson (Solix), Peter Van Den Dorpel (Algaelink), Otto Pulz (IGV) y Francisco Acién (Universidad de Almería) expusieron aspectos tecnológicos y económicos concretos de los desarrollos en los que están involucrados, siendo común la reflexión sobre los altos costes actuales del proceso de producción de la biomasa de microalgas y la necesidad de seguir trabajando para reducir esos costes en el corto plazo. La segunda sesión de la tarde, que cerró la Jornada, se dedicó a los instrumentos para la financiación de proyectos, tanto desde el sector público, aspecto éste abordado por la representante del Ministerio de Ciencia e Innovación María Luisa Castaño, como desde el sector privado, cuya visión ofreció el Director Científico de Najeti Capital, Ignacio Manzanares.

La campaña, diseñada, organizada y puesta en marcha el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, se difunde desde el día 13 de diciembre hasta el 5 de enero, en televisión, radio, prensa e Internet, donde contará con un microsite www.klick-off.com, en el que será protagonista un juego/campeonato cuyo objetivo es hacer que calen los consejos de ahorro de energía entre los jóvenes.

Esta primera oleada, emitida en las fechas en las que se hace intensivo el uso de la calefacción, se completará con una segunda oleada que se emitirá al inicio de la temporada estival, coincidiendo con la puesta en marcha de los aires acondicionados. El presupuesto para ambos periodos de difusión es de 2 millones de euros.

Villa y Cazorla en el vestuario

El desafío de esta campaña es conseguir que los consumidores, responsables en nuestros hogares y con el uso de los vehículos privados del 30% de la energía total que se consume en España, contribuyamos a lograr los objetivos de ahorro de energía que están plasmados en el Plan de Activación del Ahorro y Eficiencia Energética 2008-2011. Dichos objetivos persiguen que nuestro país, con una dependencia energética de suministros externos superior al 80%, logre al final del periodo reducir el consumo energético en 44 millones de barriles de petróleo o lo que es lo mismo, el equivalente al 10% de nuestras importaciones anuales de crudo.

Una campaña de gestos

Los retos a los que se enfrenta esta campaña son:

Transmitir a los consumidores que ahorrar energía es un acto de inteligencia, un acto que lo conforman muchos gestos y acciones.

Comunicar que ahorrar energía es algo simple, y que está al alcance de todos; un pequeño gesto que es, a la vez, una gran decisión.

Proporcionar a la población de un gesto simple, sencillo pero paradigmático que pueda materializar todos los actos de ahorro de energía.

Así, el concepto estratégico y creativo de la campaña se basa en la utilización de un gesto (el dedo índice representado el gesto del apagado) en todos y cada uno de los soportes, medios y actuaciones de la campaña.

Este gesto, llevado al mundo del fútbol de forma fresca y convincente, se utiliza como un recurso creativo y como símbolo que anime a los ciudadanos a utilizarlo en sus decisiones de ahorrar energía. Los mensajes principales que lo apoyan son: “Los pequeños gestos son los que ahorran energía” y “Lo inteligente es usar la energía, no gastarla”

Campaña de comunicación integral

Esta campaña en medios se inscribe en el marco del convenio de colaboración que el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través IDAE, ha firmado con la Real Federación Española de Fútbol para llevar a cabo múltiples acciones de difusión y sensibilización sobre el ahorro de energía.

Presentación de la marca

El conjunto de la campaña, incluye, el lanzamiento de la logo marca, “Ahorra Energía” que fue presentada por el ministro de Industria y Energía el pasado día 18 de noviembre coincidiendo con la celebración del partido amistoso de fútbol entre España y Chile, celebrado en Villarreal. Durante la celebración de dicho partido la logomarca de “Ahorra Energía” se hizo bien visible.

Así mismo, se llevarán a cabo, a lo largo de 2009, múltiples acciones directas con los ciudadanos en el ámbito de la celebración de partidos y en instalaciones deportivas, incluyendo la Ciudad del Fútbol de las Rozas.

El IDAE, así mismo, realizará una auditoria energética en la citada Ciudad del Fútbol, sede de la Selección Española para optimizar sus consumos energéticos en iluminación, climatización, etc.; y estudiar la posibilidad de implantar energías renovables. El objetivo es convertir en ejemplarizante este emblemático conjunto deportivo.

La logomarca: seña de identidad

Logotipo de la camapaña

La aplicación de logo marca “Ahorra Energía”, que en esta campaña actúa representando y unificando de manera gráfica el mensaje y el gesto que hay detrás de una acción de ahorro de energía, nace con vocación de trascenderla. El propósito es que firme todas aquellas actuaciones, proyectos y programas que se llevan a cabo en el ámbito de implantación de las medidas previstas en el Plan de Activación y la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética para España la cual pone en juego recursos públicos por valor de 2.367 millones de euros. La nueva marca, en definitiva, nace con la vocación de identificar todas las acciones de ahorro de energía llevadas a cabo con el apoyo público.

Algunas de esas acciones afectan directamente a los ciudadanos y es en la difusión de las mismas cuando se hará también visible la marca de “Ahorra Energía”; acciones y medidas como el Plan RENOVE de electrodomésticos, el Plan de renovación del parque de vehículos, los planes de movilidad urbana y promoción de los coches eléctricos, el programa de sustitución de bombillas incandescentes por las de bajo consumo, rehabilitación de la envolvente térmica de los edificios, promoción de la conducción eficiente, sustitución de las farolas convencionales por las de leds y alto rendimiento, etc.


  • El reparto gratuito de 21,96 millones de bombillas de bajo consumo se iniciará durante el mes de febrero
  • El Consejo de Ministros ha autorizado al IDAE a suscribir los contratos de suministro, reparto y distribución de 21,96 millones de lámparas de bajo consumo (LBC)
  • El reparto gratuito de las bombillas será a través de vales de regalo en la factura de la luz, a razón de 1 bombilla de bajo consumo por cada hogar en 2009 y otra en 2010
  • Una lámpara de bajo consumo ahorra unos 100 € durante su vida útil, ya que consume un 80% menos de energía para producir la misma cantidad de luz; se estima que su duración es entre 6 y 8 veces más larga que la de las bombillas incandescentes de hoy.
  • La medida se adelanta al calendario propuesto por la Unión Europea para sustituir las bombillas actuales por lámparas de bajo consumo

El Consejo de Ministros ha autorizado al IDAE a que suscriba los contratos para el suministro, la distribución y el reparto a los hogares de 21,96 millones de lámparas de bajo consumo (LBC).

Las bombillas se regalarán a los españoles con el fin de mentalizarles de la importancia que tiene para nuestro país el ahorro energético. El reparto comenzará en el plazo más breve posible, una vez que se hayan formalizado los contratos autorizados y se haya organizado el complicado proceso de distribución.

La autorización acordada desarrolla una de las medidas del Plan de Activación del Ahorro y la Eficiencia Energética 2008-2011 aprobado por el Consejo de Ministros, en su reunión del pasado 1 de agosto. Dicha medida establecía que se entregarán bombillas de bajo consumo (LBC) a través de vales de regalo en la factura de la luz, a razón de 1 bombilla de bajo consumo por cada hogar en 2009 y otra en 2010.

La suscripción de los contratos que habrá de firmar el IDAE para llevar a cabo la puesta en práctica del reparto, es lo que autoriza el Consejo de Ministros, y más concretamente:

-Contrato para el suministro de un máximo de 21,96 millones de unidades de LBC, durante el año 2009, por un importe total máximo presupuestado de 42 M€. La contratación se realizará por procedimiento abierto, y se regirá por lo establecido en la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público (LCSP) en cuanto a su preparación y adjudicación, y por derecho privado en cuanto al cumplimiento, efectos y extinción.

-Contrato con la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos S.A., para la distribución y reparto a los ciudadanos de un máximo de 21,96 millones de unidades de LBC, durante el año 2009, por un importe total máximo presupuestado de 22 M€. La contratación se realizará mediante procedimiento negociado, dado que Correos es la única entidad con capacidad suficiente para realizar este reparto.

En comparación con una bombilla incandescente tradicional, una lámpara de bajo consumo, con especificaciones como las que se van a repartir, ahorra aproximadamente unos 100 euros durante su vida útil, puesto que consume un 80% menos de energía para producir la misma cantidad de luz. Se estima, además, que su duración es entre 6 y 8 veces más larga que la de las bombillas incandescentes de hoy.

La medida adoptada por el Gobierno español se adelanta a los plazos del proceso decidido en la Unión Europea para dar luz verde al recambio de las bombillas actuales por lámparas de bajo consumo. Hace tan sólo unos días la Unión Europea aprobó el calendario para la supresión progresiva de las bombillas tradicionales incandescentes a partir de septiembre del 2009 y su sustitución por los nuevos modelos de bajo consumo. Las últimas bombillas tradicionales dejarán de comercializarse el 1 de septiembre del 2012, según el acuerdo adoptado por los Veintisiete en el comité regulador.

La medida tiene como principal objetivo reducir el consumo eléctrico por parte de los hogares y las empresas, dentro del plan europeo de lucha contra el cambio climático, que incluye la reducción del 20% en consumo energético en el horizonte del año 2020.